Ácido fólico y enfermedad cardiovascular


En un artículo publicado en el Journal of American Medical Association del 13 de Diciembre de 2006, investigadores del Departamento de Epidemiología de la Tulane University, Nueva Orleáns, se proponen evaluar los efectos de la administración de suplementos de ácido fólico sobre el riesgo de mortalidad por enfermedad cardiovascular o por todas las causas mediante un meta-análisis de todos los ensayos clínicos aleatorizados y controlados realizados entre personas con enfermedad cardiovascular o renal preexistente. (página web de Dr. Salud)

En el año 1969 se propuso la hipótesis de que el aminoácido homocisteína puede afectar al proceso de formación de las placas de ateroma. Desde entonces, se ha acumulado sustancial evidencia que relaciona los niveles de homocisteína en el plasma y en suero sanguíneos con el riesgo de enfermedad cardiovascular.

El ácido fólico y la cianocobalamina (vitamina B12) son importantes reguladores del metabolismo de la homocisteína en el cuerpo humano, y otros estudios han demostrado que existe una relación inversa entre los niveles de estos dos factores vitamínicos y los niveles de homocisteína en la sangre. Por otra parte, estudios no aleatorizados han demostrado que el aporte en la dieta de ácido fólico se relaciona inversamente con el riesgo de enfermedad cardiovascular, mientras que estudios aleatorizados han probado que los suplementos dietéticos de ácido fólico reducen los niveles de homocisteína en la sangre.

Alimentos ricos en ácido fólico


Alimentos ricos en ácido fólico son los guisantes, los aguacates, los plátanos, las naranjas y los espárragos.

De las bases de datos médicos (MEDLINE), de un total de 165 trabajos relevantes fueron seleccionados 12 ensayos aleatorizados en los que se comparaban los efectos de la administración de suplementos de ácido fólico o un placebo, durante una duración mínima de 6 meses, en la incidencia de accidentes cardiovasculares.

La síntesis de los datos obtenidos en el meta-análisis es la siguiente: Los estudios seleccionados incluyen datos de 16.958 participantes con enfermedad cardiovascular pre-existente.

Los riesgos relativos de los pacientes tratados con suplementos de ácido fólico, comparados con los de los pacientes utilizados como control, fueron de 0,95 para la enfermedad cardiovascular, 104 para la enfermedad coronaria, 0,86 para el ictus, y 0,96 para toda causa de mortalidad.

Las conclusiones son que, hasta la fecha, no se ha demostrado que la administración de suplementos de ácido fólico reduzca el riesgo de mortalidad por enfermedad cardiovascular o por todas las causas, entre participantes con una historia previa de enfermedad cardiovascular. Varios ensayos clínicos en marcha, con un amplio número de participantes, pueden ofrecer una definitiva respuesta a una cuestión tan importante para la salud pública.